Salir del bucle.

Sabes qué te haría bien.

Y, sin embargo, vuelves a hacer lo contrario.

No es falta de inteligencia.

Es que, a veces,
el bucle empieza a decidir por ti.

Llevo más de veinte años investigando
cómo recuperar esa capacidad de elegir.

Todo lo que aprendo lo comparto aquí.